Elegir un estudio de arquitectura sostenible en la Vall d’Aran no es una decisión “de catálogo”. Aquí la arquitectura se mide en inviernos: nieve, humedad, cambios bruscos de temperatura, cubiertas que tienen que funcionar y detalles que, si fallan, se convierten en goteras, condensaciones o confort pobre. Por eso, cuando hablamos de “los mejores estudios”, no tiene mucho sentido hacer un ranking universal.
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