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Consejos para padres primerizos

Al ser padres primerizos, es común terminar desarrollando un método propio para garantizar el cuidado del bebé, aunque cabe tener presente que los pediatras se tratan de los expertos adecuados de los cuales recibir recomendaciones, ya que se encuentran acostumbrados a hablar con padres primerizos y a ofrecer consejos.

Recomendaciones a tener en cuenta al ser padres por primera vez

Comprender a un recién nacido, no suele ser algo sencillo y no existe ningún manual para aprender a hacerlo, de manera que todo será cuestión de práctica y tiempo, por lo que tras algunas semanas será posible entender al bebé.

No obstante, para esos momentos en lo que todavía no puede hacerse, presentamos algunos consejos para padres primerizos que pueden resultar de gran ayuda.

Los siguientes consejos podrían llegar a ser de mucha ayuda también para aquellos padres primerizos que sean más nerviosos, permitiéndoles sentirse confiados en poco tiempo, y garantizando el cuidado de su pequeño bebé recién nacido.

Tener presente el tiempo de sueño

  • Al ser nuevos padres, resulta esencial saber que los bebés no duermen demasiadas horas seguidas sin alimentarse, razón por la cual resulta común que despierten y comiencen a llorar.

  • Por lo general, los recién nacidos duermen entre 16-18 horas diarias, usualmente 10 horas en la noche y unos 6-7 a lo largo del día. Al crecer y tener 3-4 meses, sus horas de sueño disminuirán a unas 15 horas diarias.

Disfrutar cargándolo tanto como se desee

  • Es recomendable cargarlos todo lo que se desee, sin importar si se encuentran llorando o no, ya que los bebés están para amarles muchísimo y disfrutar tanto de ellos como junto a ellos.

Lavarse las manos antes de tocarlos

  • A pesar de ser sus padres y encontrarse totalmente sanos, resulta preciso que cualquier persona que pretenda tocar o cargar al bebé se lave las manos antes de cogerlo, especialmente si viene llegando de la calle; ya que es muy común que las manos faciliten la transmisión de patógenos y gérmenes constantemente.

Tener todo correctamente preparado antes de realizar cualquier cosa

  • A lo largo del primer mes es conveniente tomarse el tiempo para analizar lo que se necesitará en un determinado momento, a fin de poder mantenerlo todo bien preparado con antelación.
  • Por ejemplo, al colocar al bebé en el cambiador, hay que asegurarse de no tener que darle la espalda en ningún momento para buscar alguna cosa que se haya olvidado, pero en caso de ser necesario, lo más aconsejable es tomar al pequeño en brazos para luego ir a buscarlo.
  • Asimismo y al momento del baño, es preciso cerciorarse que no falta nada después de colocar al bebé en el agua, ya que al sacarlo hay que vestirlo rápidamente para evitar que pase frío.

Asegurarse de secar adecuadamente los pliegues de la piel

  • Especialmente el área del cuello, las ingles y las axilas, asegurándose de pasar la esponja por dichas zonas y luego secándolas bien, ya que de lo contrario es posible que comiencen a desarrollarse lesiones que después sea un poco complicado curar.

Aprovechar la aplicación de crema para realizarle masaje

  • El momento de aplicar crema al bebé después del baño se trata de una ocasión ideal para proporcionarle un pequeño masaje, con suavidad, sin usar mucha fuerza, moviendo ligeramente sus extremidades y por supuesto, aplicando crema alrededor de todo su cuerpecito.

Colocarlo  a dormir siempre en posición decúbito supino

  • Es decir, boca arriba y con la cabeza ligeramente ladeada, ya que ésta se trata de la posición más segura en la que pueden dormir los bebés por ser la que reduce en mayor medida el riesgo por muerte súbita.

Salir a pasar diariamente durante un rato

  • Salir a la calle, respirar un poco de aire junto al pequeño y hablar de algo que no sea el bebé o que esté relacionado con él es importante. Es muy aconsejable mirar a las personas, relacionarse, apreciar el exterior y permitir que los rayos del sol acaricien la piel, etc.

Enseñarle cuándo es de día o de noche

  • Es recomendable que durante el día haya bastante luz y tanto ruido como sea habitual, mientras que al llegar el atardecer conviene dejar que la vivienda vaya oscureciéndose junto al sol, que se usen luces bastante tenues y se ayude al pequeño a dormir al mostrar signos de sueño.

La casa puede esperar

  • Cuando el arreglar la casa, doblar la ropa, preparar la comida y demás tareas comienzan a reducir las horas de sueño y fomentar la acumulación de cansancio, lo más recomendable es hacerla ligeramente a un lado.
  • En este sentido, es posible acudir a la familia para que preparen algo de comer, pedir servicio a domicilio e incluso, utilizar vajilla desechable.
  • No hay que olvidar que lo más importante es el bebé y por supuesto, el bienestar propio, y que el tiempo de descanso adecuado resulta esencial ya que una cosa suele ser no dormir mucho y, otra diferente es quedarse dormido en cualquier lugar y/o tener sueño siempre.

La ropa necesaria y una prenda adicional

  • Es conveniente evitar abrigarlo mucho. Lo más recomendable es vestirlo igual que nosotros y si se quiere, agregar una prenda extra, ya que contrario a sus padres, los recién nacidos no entran en calor al salir a caminar.

Además, con el fin de conocer qué tal se encuentra su temperatura, lo mejor es tocarle la espalda, ya que sus manos usualmente se encontraran un poco frías.

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